Aclara la psoriasis: complejos fuera.

Me gustaría aportar mi granito de arena a la iniciativa de concienciación sobre la psoriasis que se está llevando a cabo actualmente en las redes. Bajo el hashtag #AclaraLaPsoriasis se está intentando dar a conocer la enfermedad y animar a los pacientes a enfrentarse a ésta sin esconderse, porque una enfermedad nunca es una vergüenza.

En mi caso, cuento con una persona muy cercana con esta enfermedad y puedo narrar un poco su experiencia y cómo ha aprendido a convivir con ella…

Cuando comenzó tenía alrededor de 21 años. A raíz de un golpe en la cabeza mientras hacía deporte, tuve una pérdida de conocimiento y posterior desorientación, que me provocó una fuerte ansiedad. Todo ello se resolvió en un día, pero a los pocos días de aquel episodio noté unas ronchitas en el cuero cabelludo que no sabía qué eran.

Resultó ser psoriasis.

Era muy leve y llevadero, sin embargo posteriormente volví a sufrir otro acontecimiento verdaderamente traumático, un golpe en mi vida, mucho más duro, que hizo rebrotar la enfermedad con más fuerza. El componente anímico afecta directamente a esta enfermedad, de eso no cabe duda.

En la actualidad no existe cura para la psoriasis. Existen diversidad de tratamientos, dependiendo del paciente, ubicación de los brotes y gravedad de los mismos. Yo empleo cremas para la piel y loción para el cuero cabelludo, ambas a base de corticoides.

Los corticoides preocupan mucho por sus efectos secundarios. En mi caso físicamente no he notado nada tras años de utilización y los niveles controlables en las analíticas están siendo normales, sin embargo me preocupa el futuro. Siempre estoy atento ante cualquier noticia sobre nuevos tratamientos y esperanzado en que salga algo más natural.

Es una enfermedad que acompleja mucho a las personas. A veces los brotes aparecen en zonas del cuerpo que la persona no puede tapar y tiene que aprender a aceptarlas porque si no puede ser muy deprimente. Yo lo que peor llevaba era la psoriasis en mis uñas. En los sitios públicos, por ejemplo cuando tenía que pagar la compra, me daba vergüenza mostrar las manos, por lo que pudieran pensar. A día de hoy ya no es un complejo, lo tengo superado.

Para mí la clave es ser muy constante y tener confianza en el tratamiento. Si alguna vez me he descuidado y ha pasado una semana o dos sin aplicarme nada, la lesión se ha extendido rápidamente, con lo que he tenido que aplicar muchísimo más corticoides para reducirla. En cambio siendo constante, las lesiones son más pequeñas y con muy poca cantidad de producto consigo tenerlas controladas.

La psoriasis es una enfermedad autoinmune y el estrés se ha relacionado con las enfermedades autoinmunes en numerosos estudios.

Mi consejo en general para las personas es que no sean nerviosas. Sé que va en el carácter de cada uno, pero que intenten tomarse las cosas con calma, que no se agobien y no se tomen los problemas cotidianos como algo insuperable. También que sean muy constantes con los tratamientos y sobre todo, lo más importante, aceptarse a uno mismo, superar los miedos y no vivir lamentándose.

Tu vida es tuya y nadie la va a vivir por ti. 

Algunos datos sobre la psoriasis:

  • El 2,3% de la población española padece psoriasis; 2% en cuanto a cifras mundiales se refiere.
  • Uno de cada tres pacientes tiene un familiar de primer grado afectado por la enfermedad. La predisposición genética es evidente, sin embargo, se sabe que existen también factores exógenos para que se desarrolle, es decir, un desencadenante. Entre los más probables se encuentra el estrés, la tensión psicológica, algunos medicamentos, incluso los cambios de estación y el clima.
  • Es una enfermedad crónica para la que no existe cura.
  • No es una enfermedad de la piel, sino del sistema inmune. Se produce cuando el sistema inmunitario envía señales erróneas que aceleran el ciclo de crecimiento de las células T (en torno a siete veces mayor de lo normal). Estas células “sobrantes” se acumulan en la superficie de la piel provocando las erupciones y placas tan características.
  • NO es una enfermedad contagiosa.
  • Aunque puede manifestarse a cualquier edad, la media de edad se sitúa a los 32 años y afecta por igual a ambos sexos.

 

Más información:

 

“El contenido de este post está enmarcado dentro de la campaña “Aclara la psoriasis”  en la que colaboran conjuntamente Acción Psoriasis y Novartis”

 

Te quiero papá.

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